La mayoría de las lesiones ocurridas durante la actividad física son previsibles y evitables. La entrada en calor es la primera etapa de cualquier actividad física debido a que aumenta la temperatura corporal, favorece la irrigación sanguínea, aumenta la frecuencia cardiaca y respiratoria, aumenta la propiedad elástica de los músculos, tendones y ligamentos y prepara a los músculos para el esfuerzo, evitando posibles lesiones como calambres, distensiones y desgarros.
La rutina más recomendada es comenzar con ejercicios aeróbicos (como trote o bicicleta) a un ritmo moderado o bajo y luego realizar diez minutos de elongación para estirar los músculos. el incremento de actividad debe ser gradual, debido a que el cuerpo requiere un período de adaptacíón.


Saludos
Aleman17